jueves, 19 de mayo de 2016

PUNTO DE REFERENCIA







La segunda guerra mundial fue un proceso muy complejo para la historia del mundo, muchos enfrentamientos y masacres que se vivieron en aquella época se muestran en esta presentación, además de eso vemos el gran poder que Hitler llego a tener en la época y como las otras ideologías se enfrentaron a el brutalmente para destruir el partido neonazi e invadir Alemania
PARTIDOS DE LA EPOCA



El Partido Nacional Fascista (en italiano: Partito Nazionale Fascista, abreviado PNF) fue un partido político italiano, máxima expresión del fascismo y única formación política legal durante la dictadura de Benito Mussolini, entre 1925 y 1943. El PNF fue fundado en Roma, el 7 de noviembre de 1921 por iniciativa de Mussolini al convertirse en partido los Fasci italiani di combattimento.

El Partido Nacional Fascista tenía sus raíces en el nacionalismo italiano y en el deseo de restaurar y ampliar los territorios italianos, los cuales los fascistas italianos consideraban necesarios para que una nación pudiera afirmar su fuerza y su superioridad, y así evitar caer en la decadencia

Neonazismo es un término que se utiliza para referirse a los movimientos posteriores a la Segunda Guerra Mundial que continúan apoyando y difundiendo las ideas del nazismo según afirman los que así se identifican. Usualmente quienes se apoyen de esta ideología niegan el Holocausto como también admiran a Adolf Hitler.
Tiene sus bases en el ultranacionalismo y antisemitismo, así como también usan símbolos o logos similares a la Esvástica nazista.

El comunismo es una ideología social caracterizada por el control y planificación colectiva de la vida comunitaria, la abolición de la propiedad privada sobre el trabajo y los medios de producción, y la eliminación de las clases sociales. La doctrina comunista, cuya base es la colectivización de la propiedad, fue fundada por los pensadores socialistas alemanes del siglo XIX Karl Marx y Friedrich Engels como una interpretación revolucionaria de la historia: un permanente conflicto por el excedente material, cuyo inicio se debe a la aparición de la propiedad que pone fin al comunismo primitivo y separa a la sociedad en clases de acuerdo a su forma de adquisición de recursos


La Democracia capitalista es una ideología político-económica que describe al sistema económico político y capitalista como socio vinculado al sistema político democrático. La propuesta fue formulada en una elaboraciones teóricas de Michael Novak (The Spirit of Democratic Capitalism, El espíritu del capitalismo democrático, 1982) que incluso dando nombre a algunas instituciones. Está basada en el ensamblaje tripartito de
·   una economía de mercado basada predominantemente en incentivos económicos a través del mercado libre;
·         una política democrática y un sistema moral cultural liberal que anima el pluralismo






LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto militar global que se desarrolló entre 1939 y 1945. En él se vieron implicadas la mayor parte de las naciones del mundo, incluidas todas las grandes potencias, agrupadas en dos alianzas militares enfrentadas: los Aliados de la Segunda Guerra Mundial y las Potencias del Eje. Fue la mayor contienda bélica de la Historia, con más de cien millones de militares movilizados y un estado de «guerra total» en que los grandes contendientes destinaron toda su capacidad económica, militar y científica al servicio del esfuerzo bélico, borrando la distinción entre recursos civiles y militares. Marcada por hechos de enorme repercusión histórica que incluyeron la muerte masiva de civiles, el Holocausto y el uso, por primera y única vez, de armas nucleares en un conflicto militar, la Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más mortífero en la historia de la humanidad, con un resultado final de entre 50 y 70 millones de víctimas.




LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La Primera Guerra Mundial, también conocida como Gran Guerra, fue una guerra desarrollada principalmente en Europa, que dio comienzo el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania pidió el armisticio y más tarde el 28 de junio de 1919, los países en guerra firmaron el Tratado de Versalles. Hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra era llamada Gran Guerra o simplemente Guerra Mundial. En Estados Unidos originalmente se la conoció como Guerra Europea. Más de nueve millones de combatientes perdieron la vida, una cifra extraordinariamente elevada, dada la sofisticación tecnológica e industrial de los beligerantes, con su consiguiente estancamiento táctico. Está considerado el quinto conflicto más mortífero de la historia de la Humanidad. Tal fue la convulsión que provocó la guerra, que allanó el camino a grandes cambios políticos, incluyendo numerosas revoluciones con un carácter nunca antes visto en varias de las naciones involucradas.


REVOLUCIÓN FRANCESA
La Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema conocido como el Antiguo Régimen. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.
Si bien, después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, la organización política de Francia durante el siglo XIX osciló entre república, imperio y monarquía constitucional, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del feudalismo y del absolutismo en ese país, y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, apoyada en ocasiones por las masas populares, se convirtió en la fuerza política dominante en el país. La revolución socavó las bases del sistema monárquico como tal, más allá de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso e iniciativas capaces de volverlo ilegítimo.
Según la historiografía clásica, la Revolución francesa marca el inicio de la Edad Contemporánea al sentar las bases de la democracia moderna, lo que la sitúa en el corazón del siglo XIX. Abrió nuevos horizontes políticos basados en el principio de la soberanía popular, que será el motor de las revoluciones de 1830, de 1848 y de 1871.